La Voz de su Amo

Quiero referirme hoy a un despiadado editorial que leí el otro día en el número 34 de una revistilla denominada El Crisol que, al parecer, se dedica, aparte de a efectuar propaganda del PSOE, a cubrir las noticias más importantes de la zona de El Campo de Elche (incluyendo El Altet) con resultados más bien discretos, por cierto. En dicho editorial, su director, un tal Fermín Valero, hablaba de la Iglesia refiriéndose a ella como "una Empresa que vive del vil dinero y que se aprovecha de la buena fe de sus fieles” al tiempo que se preguntaba en voz alta lo que aportaba esta Institución a la sociedad y la censuraba por atreverse a meterse en cuestiones políticas.

Yo, aunque me educaron como católico, tengo un concepto bastante relajado de las obligaciones que, se supone, conlleva el serlo y hace tiempo que llegué a la conclusión de que la mejor religión es la de uno mismo. Sin embargo, cuando leo este tipo de críticas rancias, poco argumentadas y llenas de resentimiento hacia la Iglesia, me doy cuenta de que en parte gracias a ella, hoy puedo presumir de tener ciertos valores que otros que se dedican a escupir veneno en artículos frentepopularistas más propios de otra época, jamás conocerán. Entre ellos el de respetar la libertad de expresión de los demás.

La Iglesia ha dicho que “una sociedad libre y justa no puede tener como interlocutora a una organización terrorista”. Muy bien ¿Y qué? ¿Por eso tanto revuelo? Pero es que, además, por mí como si quiere pedir directamente el voto para un partido político ¿Es eso tan importante? Que cada uno haga lo que quiera. La Junta Islamista, otra organización religiosa, lo ha pedido para partidos progresistas y nadie ha puesto el grito en el cielo. Todo el gremio de actores de vientre agradecido que tenemos en este país lo ha pedido para el de las cejas y la sonrisa ¿No deberían ser objeto de las mismas críticas? Pues parece que no; aquí lo “chick”, lo “cool” y lo que está de moda es darle palos a la organización que, entre otras cosas (algunas buenas y otras malas) ayudó a construir este país que (por ahora) sigue llamándose España. Lo demás poco importa, y si hay que insultar la inteligencia y tomar por tontos a “los pobres fieles de cuya buena fe se aprovechan” pues se hace y ya está.

En fin, hablando de “empresas que viven del vil dinero”, uno de los anunciantes que aparecen en esta publicación -que para albergar tanto odio hacia la Iglesia parece tener bastante claro el concepto de "hoja parroquial" (en este caso, de un partido político)- es el Ayuntamiento de Elche, que con el dinero de todos nosotros no tiene reparos en financiar conductas tan liberticidas como esta. Está claro que El Crisol (o "Crisoe", como parece que es conocida ya la revista en muchos de los lugares donde se distribuye), como el perrito Nipper, imagen publicitaria de aquella mítica casa de discos HMV , sirve bien a los designios de La Voz de su Amo.


Juan Antonio Aznar Fernández